La ética en la investigación del ADN en restos humanos: cinco directrices de aplicación mundial

Un grupo de arqueólogos/as, antropólogos/as, conservadores/as y genetistas representando a diversas comunidades mundiales y a 31 países, se reunieron virtualmente en noviembre de 2020 para su discusión.


Desde hace años, quienes llevan a cabo investigaciones en ADN antiguo, es decir, análisis genéticos en restos humanos arqueológicos, trabajan por estándares éticos que puedan ser aplicables de manera global. Un grupo de arqueólogos/as, antropólogos/as, conservadores/as y genetistas representando a diversas comunidades mundiales y a 31 países, se reunieron virtualmente en noviembre de 2020 para su discusión.

La revolución en la secuenciación de genomas humanos antiguos que se produjo a partir de 2009 con el desarrollo de métodos de secuenciación masiva en paralelo, desencadenó un gran interés en la recolección de muestras arqueológicas en todo el mundo, incluso en Argentina. Esto condujo a un muestreo excesivo y no supervisado de restos humanos, la exportación sin los permisos adecuados y la exclusión de las comunidades locales en la toma de decisiones, así como también de los investigadores locales en los proyectos de ADN antiguo, entre otras cuestiones legales y éticas.

En Argentina existe una ley nacional[1] que exige el consentimiento de una comunidad indígena para cualquier tipo de proyecto de investigación que involucre el patrimonio indígena. A su vez, esta ley pone a disposición de los pueblos originarios los restos mortales que forman parte de museos y colecciones públicas o privadas, proporcionando una base sólida para sostener una investigación ética del ADN antiguo.

Sin embargo, la aplicación de esta ley no es suficiente para resolver ciertas cuestiones éticas. Ante esto, las acciones de otros actores interesados, como las comunidades originarias, y la debida autocrítica dentro de la comunidad académica, condujeron a una re-evaluación de cómo se debe llevar a cabo la arqueología y la investigación del ADN antiguo. Las discusiones sobre participación, muestreo y aplicación de procedimientos destructivos en muestras arqueológicas, entre otros temas, cambiaron la forma de abordar la investigación del ADN antiguo durante la última década.

Molecular Anthropology Laboratories, Department of Anthropology, University of Tennessee, Knoxville. Foto: Rodrigo Nores.

Un grupo de investigadores/as entendió que las recientes recomendaciones éticas basadas en discusiones sobre la investigación sobre restos humanos de América del Norte no siempre son generalizables para todo el mundo, por lo que se propusieron establecer una guía que permita su utilización también en otros países. Se publicó el 20 de octubre de 2021, en la revista Nature, con la participación de 64 científicos/as.

Entre ellos está Rodrigo Nores, investigador del CONICET en el Museo de Antropología UNC - IDACOR, y profesor de la Universidad Nacional de Córdoba. Es paleogenetista y su interés de investigación se centra en el estudio de las poblaciones arqueológicas de Argentina utilizando métodos de ADN antiguo. Es uno de los pocos coautores del trabajo que representa la perspectiva sudamericana.

“Las directrices que proponemos para ser aplicadas globalmente son consecuencia de procesos de revisión similares en todo el mundo, basados en experiencias regionales y conversaciones previas, y constituyen un alto estándar ético, propicio para generar el compromiso de otros actores interesados, el intercambio y libre disponibilidad de los datos genéticos y el establecimiento de colaboraciones equitativas con investigadores locales. En última instancia, se espera que estas directrices contribuyan al desarrollo local de la investigación del ADN antiguo a través de la formación y la capacitación”, afirma el investigador.

Molecular Anthropology Laboratories, Department of Anthropology, University of Tennessee, Knoxville. Foto: Rodrigo Nores.

Teniendo en cuenta los diversos contextos, proponen lo siguiente:

1) las y los investigadores deben asegurarse que se hayan cumplido todas las normas de los lugares en donde trabajan y de donde proceden los restos humanos;

2) las y los investigadores deben preparar un plan detallado antes de comenzar cualquier estudio;

3) las y los investigadores deben minimizar el daño a los restos humanos;

4) las y los investigadores deben garantizar la disponibilidad de los datos luego de su publicación para permitir un reexamen crítico de los hallazgos científicos;

5) las y los investigadores deben comprometerse con los actores involucrados desde el comienzo de un estudio y asegurar el respeto y la sensibilidad a las perspectivas de esos actores.

“Es importante enfatizar que este estudio no se trata de una revisión o una absolución de situaciones pasadas, sino una propuesta y un compromiso para el futuro, con la esperanza de que estas pautas sean tomadas por la comunidad más amplia que se relaciona con la investigación del ADN antiguo”, destaca Nores.

La publicación está disponible con acceso abierto y sin restricciones en Nature, y fue traducida a 23 idiomas. Podés ingresar acá para leer en profundidad lo que se desarrolla en cada uno de los puntos.

Acceso al artículo en español y otros idiomas.

[1] Ley Nacional N° 25.517.

Autoras y autores que participaron en el artículo. Se puede acceder a un video de descripción con un comentario de cada uno de ellos. Fuente: Harvard Medical School. (https://hms.harvard.edu/news/proceeding-caution)

 La publicación.

Alpaslan-Roodenberg, S., Anthony, D., Babiker, H. et al. Ethics of DNA research on human remains: five globally applicable guidelinesNature (2021). https://www.nature.com/articles/s41586-021-04008-x

Texto: Ana Cecilia Piovano. Fotos: Rodrigo Nores.