Los integrantes del Instituto de Investigaciones FisicoquÃmicas de Córdoba (INFIQC, CONICET-UNC) lo recuerdan con las siguientes palabras:
Roberto A. Rossi fue profesor e investigador emérito del Consejo Nacional de Investigaciones CientÃficas y Técnicas (CONICET) en el Instituto de Investigaciones FisicoquÃmicas de Córdoba (INFIQC, CONICET-UNC). El Dr. Rossi ha sido un investigador apasionado que ha contribuido significativamente al desarrollo de la quÃmica y la fisicoquÃmica orgánicas en la Argentina.
El Dr. Roberto supervisó 25 tesis de doctorado y ha sido asesor de estudiantes posdoctorales de otras universidades y de investigadores de CONICET. Algunos de sus antiguos estudiantes permanecieron en el ámbito de la UNC como profesores. Otros se han convertido en profesores en diferentes universidades argentinas o en centros de investigación aplicada, tanto en el paÃs como en el extranjero.
Roberto publicó más de 200 artÃculos de investigación y de revisión. Ha escrito varios capÃtulos en diversos libros. También ha recibido varios premios, entre ellos el Premio Konex en QuÃmica Orgánica (1983), el Premio Bernardo Houssay del CONICET (1987), la Beca Antorchas (1996), el Konex de Platino (2003) y el «Bernardo Houssay» a la Trayectoria en la Investigación CientÃfica y Tecnológica en las Ciencias Exactas y Naturales (2006).
Siempre en busca de nuevas posibilidades, el Dr. Rossi se involucró activamente en las aplicaciones sintéticas de procesos que implican radicales libres, reacciones fotoinducidas y catálisis con metales de transición, demostrando que las reacciones de sustitución nucleofÃlica radicalaria unimolecular (SRN1) son una herramienta poderosa para obtener derivados de productos naturales, para la sÃntesis de indoles y para la búsqueda de nuevos nucleófilos y sustratos.
Al Dr. Rossi le gustaba mucho enseñar, dedicando gran esfuerzo a preparar presentaciones para todos los cursos de los que ha estado a cargo, desde QuÃmica Orgánica Básica hasta SÃntesis Orgánica Avanzada, haciendo lo más difÃcil y complicado simple y accesible. Siempre fue un placer asistir a sus seminarios y conferencias y compartir espacios en los que estaba dispuesto a discutir nuevas ideas y explicar resultados inesperados.
Además de sus actividades cientÃficas, Roberto Rossi participó activamente en la elaboración de la polÃtica de investigación y desarrollo a nivel nacional y provincial. Formó parte del Instituto de Investigaciones FisicoquÃmicas de Córdoba (INFIQC-CONICET) desde sus inicios y fue director del mismo durante 12 años. Participó activamente en organismos promotores de la ciencia, como el CONICET, la SecretarÃa Nacional de Ciencia y TecnologÃa, la Agencia Nacional de Promoción CientÃfica y Técnica (ANPCYT), la Universidad Nacional de Córdoba, como Secretario de Ciencia y TecnologÃa, y el Consejo de Investigación de la Provincia de Córdoba (CONICOR). Roberto tuvo un papel central en la fundación del Centro de QuÃmica Aplicada de la Facultad (CEQUIMAP-FCQ-UNC), del que fue director.
También tuvo la gran responsabilidad de ser decano de la FCQ-UNC en tiempos difÃciles de retorno a la democracia en el paÃs y en las universidades (1983-1986). Ha sido miembro titular (1983-1987) y asociado (1987-1991) de la División de QuÃmica Orgánica de la IUPAC y, desde su fundación, está totalmente comprometido con la Asociación Argentina de QuÃmica Orgánica, SAIQO, de la que fue presidente (1986-87). En 1989 fue elegido miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Argentina.
Roberto Rossi nos transmitió su pasión por la investigación y nos enseñó la importancia de leer y estudiar mucho, no solo como fuente de información sino también como inspiradora de nuevas ideas. Esto, sumado a una fuerte dedicación, constituye un pilar del avance de la ciencia.
La investigación del Dr. Rossi, junto con la de otros quÃmicos argentinos contemporáneos, ha influido significativamente en el desarrollo de la quÃmica en la Argentina. Si bien su camino no ha sido fácil, hecho compartido por la mayorÃa de los cientÃficos de su generación en nuestro paÃs, su esfuerzo, dedicación y entrega representan un claro ejemplo a seguir para los jóvenes, en beneficio del futuro cientÃfico del paÃs.
Su partida representa una gran pérdida por su trayectoria académica, su compromiso con la institución y, principalmente, por su calidad humana, que dejó una huella imborrable en colegas, discÃpulos y amigos.